MiráVo

Qué salado ¿no?

Las 15 peores plagas del tránsito en Montevideo

La bonanza económica de los últimos diez años permitió que miles de uruguayos accedieran al tan ansiado autito. Lo único negativo es que salen todos al mismo tiempo.

1. Los semáforos sin sincronizar

Venís feliz y contento, agarrás el semáforo en verde y ya te frena el siguiente. Arrancás ilusionado hasta la próxima esquina y así con todas las siguientes hasta el infinito y más allá. Todos los candidatos municipales prometen solucionarlo y vos sonreís con ternura.

2.  Los que estacionan en doble fila

El automovilista promedio uruguayo no te camina más de media cuadra a su destino. Si no te puede estacionar en la puerta se va. No importa si es en Avenida Italia o sobre 18 de julio en hora pico, el tipo dice “Es un minutito nomás” y te clava media hora.

3. El centrado

Dos o tres carriles bien definidos con líneas blancas pero nunca falta el indeciso que circula por el medio. Recibe un promedio de veinte bocinazos por día pero no se mueve ni que le pase un acoplado por encima. Imperturbable.

4. El aspirante a camionero

Viene por la izquierda y tiene que doblar a la derecha, pero no se arrima al carril correspondiente sino que mete un ángulo de giro como si su Chery QQ fuera un camión de ocho ejes.

5. Los taxistas

Para ellos rige una normativa de tránsito paralela que los habilita a cruzar en rojo, saltearse todos los carteles de Pare y Ceda el paso, frenar para levantar pasaje donde se les raje la gana y tener siempre la razón.

6. El peatón que cruza en medio de la calle

Aparece de la nada cual paloma de mago y se enoja si no aminorás. Mención especial para los que lo hacen con un carrito de bebé sin asomarse primero.

7. Y el que que cruza en diagonal

¿Para qué cruzar la calle en línea recta si podés vengarte de cualquier conductor cruzando en diagonal a la menor velocidad posible?

8. El que nunca pone señalero ni balizas

Desconoce la utilidad de esa palanca ubicada al lado del volante y no entiende para qué existe un botón con un triángulo dibujado. Si por error activa cualquiera de los dos, maneja catorce cuadras preguntándose qué problema del motor producirá ese sonido rítmico tan raro.

9. El titubeante

Agarra por la derecha. No. Agarra por la izquierda. Tampoco. Pone señalero pero se arrepiente de doblar. Pone balizas y sigue de largo. Amaga a frenar en la luz amarilla y termina cruzando con roja. Te da paso en la esquina pero arranca y casi te lleva puesto. Más indeciso que nene en juguetería. 

10. El ansioso del semáforo

Queda primero ante la luz roja. Avanza cuatro centímentros. Frena. Avanza tres. Frena. Avanza dos. Frena. Misteriosamente, cuando el semáforo se pone en verde se queda quieto.

11. Las motos

Como los taxistas, manejan otras normas de tránsito que los habilitan a zigzaguear entre los autos, transitar por la vereda, circular sin luces y tener escapes libres que te dejan al borde de la sordera temporal. Y esto sin hablar de los deliveries…

12. Los ciclistas

Están los prolijos con casco, luces, ojos de gato, chaleco, palito, bombón, helado. Después están los otros, que aparecen de sopetón entre dos autos, que no te paran en una roja ni que los maten o que te aparecen a contramano con un ímpetu como si estuvieran compitiendo por la Malla Oro.

13. Los ómnibus

Si algo comparten el peatón y el automovilista es el odio por estas moles con ruedas cuyo desproporcionado tamaño nadie ha sido capaz de justificar con razón.

14. El dominguero

Loco por la rambla, sale sábados, domingos y feriados para disfrutar el paseo con la patrona y los nenes hasta que se encuentra con cien más que salieron a hacer lo mismo y le trancan todo el tránsito.

 15. Sacarse los mocos en el semáforo

Miles de estudios socioantropológicos y todavía ninguno supo explicar la directa relación entre la espera en el semáforo y la imperiosa necesidad de hurgarse la nariz.

 * * *

¿Te parece que falta alguna? Contanos

También podés leer → 10 tipos de taxistas con los que seguro te topaste en Montevideo