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Qué salado ¿no?

6 tipos de mozos que podés encontrar en un bar uruguayo

Los hay de toda clase. Algunos más atentos, otros no tanto. Lo cierto es que el mozo de boliche es una especie lejos de extinguirse. Fijate si te encontraste con alguno de estos por ahí.

1. El memorioso

Es capaz de levantar los pedidos de las mesas más numerosas donde todos quieren algo distinto sin anotar nada. Llega con los platos y los reparte con una precisión que envidiaría un ingeniero nuclear.

2. El dormilón

Son muchas horas de laburo y el tipo se cansa. Pero no siempre es vértigo y andar volando por las mesas. En las horas quietas, baja la pelota al piso y cabecea. La duerme de parado y por más que lo llames a los gritos, ni se inmuta.

3. El dubitativo

Hay mozos por vocación y otros porque no les queda otra. No es del oficio pero tiene encanto y se revuelve con simpatía. Salvo cuando le hacen pedidos complicados o le preguntan qué ingredientes tiene un plato.

4. El amistoso

Le encanta hacerse el amigo, llamarte por tu nombre aunque sea la primera vez que te ve, te cuenta qué trae cada plato, te recomienda sus preferencias, te habla de fútbol, política y los nominados de Gran Hermano. Nunca sabe cuándo parar con la charla y dejarte comer tranquilo.

5. El amargo

No le interesan los clientes ni las propinas, sólo quiere cumplir con su horario e irse a la casa. Si llegás cerca de la hora de cierre te pone su peor cara de culo y te atiende a las apuradas.

6. El pegajoso

Prolijo, atento a todos los detalles, te sirve bebida apenas te terminás la que quedó en la copa, durante la comida pasa tres veces a preguntarte si está todo bien y siempre queda rondando a medio metro de la mesa. Sólo falta que te acompañe al baño y te la sacuda. Dejale buena propina porque si no, te sigue hasta tu casa