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Qué salado ¿no?

10 tipos de taxistas con los que siempre te vas a topar en Montevideo

Todos anduvimos alguna vez en taxi y seguramente te cruzaste con el paseador, el facho, el Arjona o el que te agarro de psicólogo. A ver, fijate.

1· El “¿Qué camino preferís?”

· Imaginate que le caés al cirujano con una apendicitis y el tipo te dice “¿Qué operación preferís?”  Y YO QUÉ SÉ, HERMANO PA’ ESO TE PAGO.

· Ojo, hay veces en que uno ya tiene un recorrido predilecto de antemano pero estos ya anuncian su preferencia al chofer bajo la consigna “Agarrá por tal y tal”. Uno dice la dirección y ya enseguida te mete el “¿Qué camino preferís?”.

· No importa si te lo tomás en 18 y Roxlo y vas hasta 18 y Ejido. No importa. El qué-camino-preferís como filosofía de vida. De dónde venimos, hacia dónde vamos y qué camino preferís.

· Muchos lo dicen seguramente con toda inocencia ¿no?, pero para otros bajo esa pregunta maldita de qué camino preferís, yace la consigna “Si sabés cómo ir no te paseo”.

2· El “Tengo el GPS de adorno”

· Ahora imaginate esta otra situación: se incendia una casa y un bombero te pregunta con la manguera en la mano “¿Cómo apago el fuego?”.

· El taxista que pregunta cómo ir mientras el GPS te hace guiñadas desde el tablero es como clavar un clavo con los dientes teniendo un martillo en la mano.

· ¿Para qué tendrán magno aparato cuyo objetivo es hacer su trabajo más efectivo? ¿Es un adorno? ¿Un protector de pantalla? ¿Te canta la quiniela? ¿Es el nuevo perrito que mueve la cabeza? Años de laburo invertidos por la NASA en construcción de satélites para que te encajen un “¿Me decís porque no sé dónde es?”.

· Capaz que es por un tema de orgullo, la sensación de salvar un examen copiando y sin haber estudiado. Mientras, acá estamos, recalculando.

3· El Arjona

· Si sos mujer y te subís sola a un taxi Arjona desde MiráVo te deseamos toda la suerte. Qué espantoso es ser observada por una mirada llena de baba asomándose cual ojo por la cerradura a través del espejo retrovisor.

· La Oldies FM al mango, la camisa con cinco botones desprendida, la cadenita de la mano derecha haciendo brillo sobre la palanca de cambios y el brazo izquierdo sobre la ventana en una perfecta armonía para el posible levante.

· Las preguntas, el qué linda noche ¿te gusta la música? a mí me encanta ¿venís de algún lado? yo termino a las 3 ¿tenés novio? yo estoy solito y sin compromiso qué lindos ojos que tenés trabajás? ¿estudiás? ¡ah! estudiás ¿qué estudPONÉ EL SEÑALERO HIJO DE PUTA NO VES QUÉ ESTOY PASANDO sí, decime ¿qué estudiás? bueno ¿querés mi celular? ¿no? ¿segura? bueno, ya sé dónde vivís, si precisás un taxi preguntá por Roberto voy a esperar a que entres para irme adiós, linda, un placer.

· La mayoría de las mujeres entra a la casa directo a bañarse con una esponja de aluminio y agradecer al universo por la existencia de las mamparas en los taxis.

Él ↓

y vos ↓

4· El taxista paciente de Freud

—A Amézaga y Cufre, por favor.

—¿Amézaga y Cufre? Yo viví 20 años ahí. Después me separé de la yegua de mi ex porque no me bancaba más y me fui pero bueno uno acá está y qué va a hacer hoy llevé a mi botija a jugar al babi porque mi padre de chico no me dejaba jugar y yo a mamá, a la vieja, siempre la hacía rezongar ayer soñé que me iba de viaje y me recorría el mundo me iba a Miami mirá cómo cruza este, mirá cómo cruza con roja este hijo de puta MIRÁ CÓMO CRUZA ESTE HIJO SEGUÍ CRUZANDO ASÍ CONCHUDO LA PUTA QUE PARIÓ la otra vez encontré en el Gallito para cruzar a mi perro con un doberman por la seguridad ¿viste? yo me considero un tipo seguro sobre todo con las mujeres eso siempre me decía mi primera mujer ahora que voy por mi cuarto matrimonio vamos a ver cómo sigue la cosa ¿En la esquina?

—Sí, en la esquina.

—42 fichitas, 115 pesos, maestro, la otra vez mi ex, la de mi segundo matrimonio, me dijo que tengo que bajar de peso yo paso todo el día arriba del taxi no puedo salir muchas gracias maestro ahí va el vuelto ta luego que pase bien.

5· El taxista Freud

—A Amézaga y Cufre, maestro.

—Muy bien.

—Fah, tengo que ir a llevarle plata a lo de esta hija de puta porq–

—¿Separado?

—Sí, separado hace 5 años y ¿sabés qué? Estoy perfecto. Buen laburo, me consigo buenas minas. Eso sí, ando con el auto en el taller y por eso ahora me tomé un taxi que si no iba como pedo mirá cómo dobla este hijo de puta tiene el señalero al pedo.

—¿Se siente inseguro sin su auto?

—No, sí, bueno, claro, pasa que para mí el auto es todo puedo ir a cualquier lado yo cuando era botija empecé a trabajar desde chico y…

—¿Se habla con su padre?

—No, bueno, mi viejo murió cuando era más joven y creo que… no me quería… yo… bueno, me agarré mucho a mi madre ¿no? y…

—¿Esperaba que su ex fuera como su madre y no lo fue?

—Sí, bueno, este… algo de eso, ta madre, se me metió una basurita en el ojo pero yo a mi hijo lo quiero y…

—Capaz que lo mejor es dedicarse a pasar más tiempo con su hijo. ¿En la esquina o pasando?

—No, antes de cruzar. Sí, voy a llamar a mi hijo a ver si quiere ir al Estadio el domingo.

—42 fichitas, 115 pesos. Llamelo, pase más tiempo con él y después me cuenta.

—Le doy 150, ta bien así.

—Gracias. Lo espero el miércoles.

6· El robot

· Por lo general trabaja de noche unas 15 horas sin parar. No te habla, no escucha radio, no putea. Silencio total.

· No descansa ni a mear. El taxi parece venido de fábrica: cero pegotín, cero adorno. Misterio total.

· El único diálogo con el tipo es cuando te dice cuánto es y algunos apenas te apuntan el precio con el dedo sin emitir palabra. Te da la sensación que la Patronal los deja cargando de día con el USB.

· Nadie sabe dónde vive, si tiene familia, nada. Son robots. O fantasmas o demonios que te llevan de infierno en infierno.

7· El decorador de interiores

· Llevan media feria de Tristán Narvaja adentro del coche: perrito moviendo la cabeza (haciendo el gesto de “sí, sí”), diversos tipos de alfombrados y no sólo en el piso del auto. Variedad de tapizados en los asientos.

· 457 objetos colgados del espejo retrovisor: desde objetos sagrados correspondientes a cinco tipo de religiones monoteístas y dos paganas, además de adornos, souvenirs y porquerías varias.

· El tablero sobre el lado del acompañante parece una feria de antigüedades con toques de tienda de souvenirs y otro poco de santería.

· El parabrisas está lleno de sopapas que sostienen desde libretas, tres celulares, una lapicera, el GPS y un plato de ravioles.

· También están los que te dejan el taxi hecho un concierto de Pink Floyd. Luces por aquí, por allá, leds de distintos colores que no tienen nada que envidiarle a un show de lásers de las discotecas de Bariloche (algunos ómnibus también son de este estilo).

· Y vienen con la música al mango. Falta una barra y chicas free hasta las cero horas.

8· El facho

—¿HASTA CUANDO? ¿EH? En este país de mierda no se puede hacer nada YO LOS VOTÉ AL PRINCIPIO PERO DESPUÉS NUNCA MÁS te cagan de todos lados acá son todos unos ladrones mirá, mirá cómo dobla este DOBLAME ESTA LA PUTA QUE TE PARIÓ ¿ves? un hijo de puta con plata seguro la robó de algún lado acá no hay respeto ya no hay más respeto por la gente por las mujeres QUÉ CULITO DIVINO MAMI LLEVAME CONTIGO MI AMOR en este país no se puede hay que matarlos a todos mirá no sé si estábamos mejor antes calladitos las boca con códigos ahora está lleno de putos faltan machos en este país todos drogadictos hasta cuánto ¿eh? qué coooosa ¿ehhhhh? pero ¿será posible? yo no sé a dónde vamos ir a parar porque acá nadie hace el trabajo bien nadie quiere laburar ¿Adónde me dijo que íbamos?

—San Martín y Burgues

—¿San Martín y Burgues? No sé por qué en 18 doblé para agarrar Rivera. Espere que doble por Bolivia y ya agarramos Avenida Italia para atrás.

9· El paseador

· Primo hermano del “¿Qué camino preferís?”. Nunca sabés si se equivocó o se hizo el pistola.

· ¿Me dijiste 18 y Ejido? Ahhh, te entendí 8 de Octubre y Comercio. Pasa que 18 y 8 suenan parecido. Pará que bajo hasta la rambla así vamos más rápido.

· Tiene facilidad para encontrar las horas picos. Si vas a Uruguay y Rondeau, “justo” te agarran por Colonia comiéndose con gran regocijo todas las rojas de cada esquina mientras las fichas van cayendo cual sueldo recién cobrado pagando cuentas en Abitab.

· También es muy de agarrar al canario despistado en Tres Cruces bajo la pregunta “¿Son de acá ustedes?”

10· El indeciso

· Primo hermano del “No sé usar GPS” y en algunos casos, lobo con piel de cordero del paseador.

· ¿18 es flechada para allá o para allá? Yo creo que si sigo por acá, no, a ver, vamos a probar a doblar acá y ¡uh! calle cortada entonces vamos a dar vuelta y yo no sé si ésta es Rivera.

· ¿Donde estamos? ¿Por el Prado o esto ya es La Figurita? Yo no me manejo bien por la zona vamos a ver si corto por acá no acá me estoy yendo a Lezica pará que pregunto en la estación de servicio a ver dónde podría estacionar me parece que si paro, no, no a ver.

Y que nunca falte:

· Que nunca falte el taxista que se te acerca a la parada de ómnibus con cara de pobrecito los días de lluvia.

· Que nunca falte el taxista radiomaníaco: con la Sport 890 al mango, Darwin, Nacho Álvarez o, claro, Petinatti. Alguno podés ligar con un Dolina y por lo general te van comentando lo que están escuchando y vos tu mejor cara de “jeje”.

· Que nunca falte el taxista que en cada esquina el taxista pregunta: “¿Viene algo de ahí?” como si un cirujano te pregunta en plena operación: “¿Tengo que cortar ahí?”.

· Que nunca falte el taxi con la mampara recontra retranqueada y vos deseando haber hecho un curso de contorsionista, ser faquir o la enana Noelia.

· Que nunca falte el taxista que va almorzando mientras te lleva y logra ese admirable malabarismo entre poner segunda, destapar la coca-cola de medio, meter señalero con una empanada en la boca y limpiarse la boca con el papel de la medialuna mientras dobla de Colonia a Fernández Crespo.

· Que nunca falte el taxista que tuvo un pasado mejor. “Yo antes del taxi tenía una empresa que facturaba 20 mil dólares al mes. Ahora me jubilé y puse un taxi.”, “Yo antes, cuando vivía en Miami, labura seis horas y levanta cinco palos verdes. Cin co pa los ver des ¿me entendés?”, “Yo antes, era ingeniero nuclear en la NASA”, etc. etc.

· Que nunca falte el taxi Gran Hermano George Orwell con un espejo retrovisor gran angular de 5 metros de ancho y 27 espejos accesorios. Te sentís observado en todo el viaje, una suerte de rayos X permanente sobre tu ser y la eterna paranoia de si el taxista está mirando el tránsito o te está mirando a vos. Un tipo, obviamente, apegado a su pasado o con problemas de el qué dirán los demás siendo su sueño tener ojos en la nuca. El voyeur de mierda, básicamente. Primo hermano del Arjona.

· Que nunca falte Que nunca falte Michael Schumacher arrancando la verde casi que en segunda o en tercera, haciendo finitos por la Ciudad Vieja y adelantando a todo lo que se le ponga adelante, desde un ambulancia con sirena o un cortejó fúnebre llegando al cementerio del Buceo. Y pobre de vos que te vea poniéndote el cinturón de seguridad, cagón.

· Que nunca falte el nuevo, el que le decís “18 y Cuareim” y te dice “¿Me vas diciendo? porque soy nuevo” y no sabés si es nuevo en el taxi, en Montevideo o en el planeta.

· Que nunca falte reventarse medio sueldo recién cobrado yendo en taxi de aquí para alla y faltando 10 días para cobrar metemos más ómnibus que fábrica de Leyland.

· Que nunca falten los días de lluvia que el 141 ta más ocupado que el baño de la Amsterdam en el entretiempo de un clásico y en el EasyTaxi te aparece el mapa más vacío que balneario en Alaska.

De todas maneras, en MiráVo sabemos que hay muy buenos taxistas y laburantes de verdad. Salú a ellos.

Los dejamos que llegó el ómnibus.

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